Cuando viajar en avión era un lujo para unos pocos

En los últimos años la aviación comercial ha cambiado mucho. Quizás nadie recuerda que hace no tanto tiempo se podía fumar durante un vuelo, la comida era gratuita y de excelente calidad, y otras tantas comodidades para los pasajeros que han sido eliminadas gradualmente, en pro de la seguridad y la rentabilidad de las compañías aéreas.

Si nos remontamos en la historia, entre los años 1940 y 1970, subirse a un avión era algo especial, que solo unos pocos realizaban. Por entonces las comidas eran cocinadas y servidas por un chef y se servía acompañada de mantelería, copas y tazas de cristal, cubiertos y toallas calientes para las manos.

Asimismo se le daba la bienvenida a bordo a los pasajeros con champán o cócteles a bordo y las bebidas no tenían costo adicional, sino que se podían solicitar durante todo el vuelo: cerveza, licores o vino.

Los asientos eran mucho más espaciosos, y viajar en clase turista era sumamente cómodo.

Hoy los pasajeros tuvieron que relegar todas esas comodidades para dar lugar a interminables colas de controles y seguridad aeroportuaria cada vez que suben a un avión. No obstante estos cambios tienen su lado positivo: hoy volar cada vez es más barato, rápido, seguro y accesible.