La primer azafata que registra la historia de la aviación comercial

A lo largo de la década de 1920, el viaje en avión fue ganando popularidad entre los pasajeros que de a poco fueron dejando de lado la idea que volar era peligroso. Las aerolíneas necesitaban convencer al público que volar era un hecho, seguro.

La única persona que ayudaría a redefinir la imagen de los viajes aéreos en la década de 1930 fue Ellen Church: la primera azafata que registra la historia de la aviación.

Ellen Church era una enfermera registrada de Iowa que fanática de la aviación, que comenzó a tomar clases de vuelo.

El 15 de mayo de 1930 Ellen se convirtió en la primera azafata del mundo, trabajando la ruta BAT de Oakland a Chicago. Fue tan grande el éxito obtenido por la compañía aérea, que en los siguientes años, la mayoría de las aerolíneas imitaron el liderazgo de BAT en la contratación azafatas.

En poco tiempo se convirtió en una de las profesiones más preciadas por las mujeres en Estados Unidos en plena Depresión. Las cifras de dicha época dan cuenta de ésto: en diciembre de 1935 dos mil mujeres se presentaron para los cuarenta y tres puestos propuestos por las aerolíneas Transcontinental y Western.

Los requisitos para las azafatas en la década de 1930 fueron muy estricto. Además de ser enfermeras registradas, las mujeres tenían que ser solteras, menores de 25 años; pesar menos de 55 kilos y medir 1,60 como mínimo.