¿Se puede convertir a la aviación en una industria sostenible?

El mundo de la aviación comercial está tomando en serio su responsabilidad ambiental, aunque las aerolíneas deberían promover más sus esfuerzos.

Según un pronóstico de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), se espera que la demanda anual de viajes aéreos se duplique en los próximos 20 años a 7.8 mil millones.

No obstante a este aumento desmedido de vuelos comerciales debemos sumarle una preocupación respecto al daño causado al planeta. Es por eso que el Esquema de Reducción y Compensación de Carbono de IATA para Aviación Internacional (CORSIA) se ha comprometido a un crecimiento sin emisiones de carbono desde 2020 y un recorte del 50% en las emisiones de carbono de 2005 para 2050.

En octubre de 2016 se firmó un acuerdo mundial que apuntó a reducir el impacto ambiental del transporte aéreo, con el apoyo de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI, una agencia de la ONU).

El desafío de volar más rápido con menos combustible, ha estimulado a varios proyectos que investigan el uso de nuevos materiales compuestos; y los combustibles sostenibles en los viajes de las aerolíneas están configurados para resolver el problema de la eficiencia del combustible en aviones súper rápidos. Las aerolíneas deben ser tan buenas para difundir su mensaje ambiental como vendiendo sus productos.